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Creative Commons License Obra protegida bajo una licencia de Creative Commons. Lo que no se apunta y se dice, lo que no se explica o se apunta, relatos, historias indirectas y declaraciones entendibles o no, son de mi autoria, el gusto por ellas no es imperioso y necesario, pero que me respetes si.

domingo, 11 de julio de 2010

Instintos

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Debéis saber que soy el dibujo de una salamandra pero que no soy una pintura cualquiera. Os aclaro que estoy dibujada sobre la blanca piedra y que fui pensada para decorar este solitario cuarto que en ocasiones, pareciera más un ligero bosquejo que el lugar donde alguien debiera reposar todas las noches; También es verdad que de vez en cuando lloro, y lo hago porque la fría ausencia de mi amo me duele de sobremanera, pero hoy no voy a hablaros de él si no por el contrario os contare un poco más de las verdades de su espacio. Mi morada. Antes de empezar os pido disculpas por no presentarme correctamente, como habéis escuchado soy la salamandra y seré lo primero que veréis cuando abráis esa puerta. Soy negra como la noche, pero de mi piel, grandes manchas amarillas se desprenden como los rayos de luz que a medio día iluminan vuestras cabezas, así que sí me vierais tened cuidado, mis colores advierten que el veneno se agita por mis venas. Estoy pintada sobre una gran circunferencia color marrón que quizá no signifique demasiado, más creo fue sólo el capricho de mi amo lo que le impulso a plasmarlo. Convencida estoy también que al notar la soledad de mi entorno quiso enriquecerlo, y acertadamente dispuso burbujas de jabón a mí alrededor, (digo de jabón por que así me gusta imaginarlas) y para hacerlas mas llamativas y especiales, sobre cada una de ellas colocó las fotos de sus seres amados, sospecho ahora para que yo al verlos, no vaya a envenenarlos. Aclaro que no soy la única extrañeza de este recinto ni su peculiaridad más preciada, es cierto que soy la que goza de mayor excelsitud por mi belleza y tamaño, pero las distracciones abundan en este cuarto y ocasionalmente soy desplazada de sus más recónditos pensamientos, claro, eso y cuando la fortuna, lo trae de regreso. A mi izquierda se encuentra ubicado su escritorio, pulcro y alineado, uno de esos antiguos escritorios de cajones grandes y robusta madera que recuerdan hermosos robles, y a decir verdad, siento constantes celos cuando pasa horas allí sentado. De igual forma sucede cuando me da su espalda y se concentra en ese extraño aparatejo que pareciera invocado desde el mismísimo infierno, atraído por la tentación y el vicio, se postra al borde de la cama y la realidad desparece de su mente, entonces, eso que llaman realidad virtual lo absorbe por completo y muy rara vez se voltea para recordar mi belleza y degustar su creación. Pero aquellas cosas, vanas y materiales no son lo que más me hinchan de rabia, puesto que aquellos fútiles instrumentos jamás podrían enorgullecerlo tanto como yo; Es por el contrario un pequeño muñeco de trapo que alguna perendeca le regalo en uno de sus constantes viajes lo que realmente logra desquiciarme, y aunque él arguya entre sus allegados que sólo lo conserva como un aislado recuerdo, soy yo la que realmente sabe que tan hondo cala esa cosa dentro de su alma. Es en las noches, cuando se recuesta bajo mi regazo, cansado y consumido por la tenacidad del día, que largas horas se queda admirándolo, e hipnotizado por el color blanco, sucio y desteñido de aquella infame baratija, un color insípido que nada se compara con la majestuosidad de mis líneas, que puedo notar cómo se pierde dentro de sus pensamientos, entonces, la pregunta de repente retumba con fuerza dentro de esta habitación
¿Qué tan lejos, sueña mi amo?

Conocéis ahora un poco más el lugar donde habito, el resto de el no es más que madera muerta y piedra caliza, aunque de esto saco ventajas, sobre todo cuando escucho crujir la madera bajo el peso de un cuerpo que se aproxima, así, sutilmente, puedo volver mis ojos a su posición original y dejar de contemplar los insectos que seductoramente revolotean alrededor de la bombilla, o de aquellos que tercamente insisten en chocar contra la transparencia de la ventana. Conocéis también un poco de mi y de las preferencias de mi amo, pero lo que no os confesé y de lo cual espero guardéis el secreto, sin razón de que lo comprendáis, es que a veces, cuando pasa largas horas contemplando aquella inmundicia entre sus manos, en contra de la fidelidad y el respeto, me nacen sinceros deseos de envenenarlo.

viernes, 30 de octubre de 2009

FRIO

DE AQUI FUE
Simona busca mi calor por la noches, pero para ser francos… es poco el calor que le puedo brindar últimamente, creo que necesito mas el calor de su pelaje, de su placido ronroneo que ella el de mi frio estar; a veces se me antoja escribir interminablemente, de pronto, de un momento a otro me invade una vehemencia frenética por entrar en una maratón de ideas y pensamientos, pero tan pronto me siento al frente de la pantalla estos se alejan como si emigraran a tierras más cálidas, o se desvanecen, como si fueran pálidos espejismo de un ser deshidratado mentalmente, incluso ahora el esfuerzo parece grande, y el desierto inmenso, interminable…

Los días pasan y yo sigo igual, he tratado de contrarrestar aquellos arrebatos de delirio literal reprimiendo las falsas ansias de devorar hojas en blanco, y anoréxico, aguanto las ganas de escribir y decido esperar… si, aguantar desesperadamente hasta que el hambre disipe esta tortuosa y lánguida pasividad, pero que va….nada, todo sigue igual. Reconozco que tampoco he leído mucho, quizás esto sea la causal de esta diáfana indolencia, pero no os preocupéis, ya he tomado medidas. Ojala mauro no extrañe algunos títulos de su placentera colección literaria. Espero entrar en un periodo de bulimia…. (Soy un hombre de extremos… y claro, de excesos también).

Vivo estas últimas semanas retraído, más de lo habitual, solo en ocasiones, cuando los días son fríos y encapotados y el invierno impregna con su aroma toda la existencia, creo que puedo advertir algo de tranquilidad en lo profundo de mi corazón.. (para quienes lo dudan, también tengo uno, dividido en cuatro partes como los de todos, con dos aurículas y dos ventrículos). Hace mucho descubrí que me agradan los olores de la cotidianidad calada, humedecida.. Permeable, es verdad, siempre me ha gustado el olor de la lluvia, y si es posible, trato de disfrutarla de una manera solitaria; creo que está bien que llueva, que llueva mientras es posible, que la tierra se humecte antes de la eterna aridez que se avecina. Seamos conscientes, es una realidad está a la vuelta de la esquina, una verdad que podemos contemplar atravez de la ventana.

Hace dos semanas llovió fuertemente, fue una lluvia repentina, la primera después de muchos días soleados, y acá en Bogotá, los días de sol antes eran muy escasos, lastimosamente en aquellas épocas no vivía yo acá; en fin, la lluvia cayó con toda su fuerza, se pronuncio con tofo su poder. Esa noche salí del trabajo y no llevaba sombrilla, no había porque, la lluvia parecía un recuerdo olvidado, pero cayo, cayo y fui feliz en ese momento, me alegre de ser uno de los pocos habitantes de esta difícil ciudad que no le temían a la naturaleza, esa noche camine bañado por la lluvia, esa noche cruce ríos urbanos que desembocaban en alcantarillas taponadas, esa noche , después de mucho me sentí libre, sin ataduras corporales, y para cuando llegue a la casa, busque el calor de mi gata. Tuve sueños placenteros

Para mi desconsuelo, ha vuelto a salir el sol.

jueves, 30 de julio de 2009

Pluralidad Cuántica


Existen elementos, substancias infinitamente pequeñas e indivisibles encontradas por medio del cálculo infinitesimal. Estas substancias son indivisibles por qué no son materia misma en sí, no como pudieran ser los átomos; dichas sustancias están compuestas por fuerzas y energías, lo cual les proporcionan gran variedad de estados y/o pluralidades, esto también significa que tienen la capacidad de encerrar el pasado en el futuro y el presente termina siendo un preludio más. De estas pequeñas substancias surgió LA TEORIA DE LAS MONADAS, de las cuales se dice que son la misma realidad de todas las cosas: Tiempo, espacio y memoria.

domingo, 19 de julio de 2009

EVASIVA VERDAD

Mi karma se alimenta de mi propio cuerpo como todos los karmas, y se crió en una pequeña aldea al final de la existencia, donde fui considerado un sabio por hombres y mujeres, ricos y pobres, educados e ignorantes. Pero como la eternidad es un lujo que la vida no puede tolerar, decidí reunir antes de mi muerte las verdades que en mi por años se acumulaban, un último testamento para iluminar un sombrío camino que parecía dirigirse a ningún lado. Para esta labor decidí depender de las vitelas que son hechas con pieles de cabra, menos convencionales que el pergamino extraído de la piel de oveja ya que resulta ser más resistente al paso del tiempo. Pero debió ser la esencia de aquellos animales sacrificados inútilmente por la creatividad del hombre, lo que convoco sobre aquellas pieles un maleficio escatológico, por que tan pronto introduje la primera letra sobre la piel muerta, esta de repente empezó a correr de aquí para allá, galopando libremente por una llanura color marrón; conmocionado por la vida que acaba de crear, porque ¿que son las palabras sino universos paralelos?, decidí hacer lo que cualquier buen dios había hecho a través del tiempo, brindarle compañía a mi solitaria creación. Entonces extendí las pieles que llevaba en el suelo para expandir su mundo y satisfecho, debo confesar, también algo ufanado, me senté a contemplar su propia evolución.
Al cabo de unos días aquellas letras habían generado descendencias milenarias, tiempo que me dio la impresión no fue más largo que un segundo, un instante en donde vislumbré el universo, donde el infinito, encapullado entre sus hojas se adormeció; pergaminos sinvergüenzas y malignos que en muchas ocasiones solo repetían un primer verso dentro de sus 33 eras, pergaminos crueles y mezquinos que se burlaban mostrándome mi verdadera ignorancia, negándose a revelarme los secretos escondidos de la vida, de la eternidad y de la anti-materia. Al comienzo, entre lagrimas y decepcionado luchaba por descifrar aquellas indomables letras que saltaban de hoja en hoja como pulgas danzarines de un circo fabulesco, pero era un esfuerzo en vano, por eso empecé a dudar de mi propia credulidad. Permanecía irritado durante el día, encerrado en mis propios pensamientos, preguntándome si todos los dioses habían tenido la misma amarga experiencia que yo con sus desobedientes creaciones, como si fuera una constante universal, y con la frustración de sentir que aquella responsabilidad me había desbordado por completo, abandone aquellos pergaminos a su suerte y comencé a reestructurarme de nuevo. Perdí la necesidad de dormir, ya que viajaba a través de mi mente escuchando el flujo acompasado de la vida, melodías que no percibían mis oídos, composiciones estruendosas insonoras, pero por más que lo intentase, un hombre no puede olvidarse de sus hijos, del mismo modo que un dios no puede olvidarse de su creacion, ya que las consecuencias pueden ser catastróficas, y para mi dolor, esta no era la excepción, aquellas letras libraban sus propias batallas épicas, la historia escrita y por escribir escribiéndose y re-escribiéndose literalmente en la guerra. Empecé a contemplar sus batallas desconsolado, sumergiéndome en aquella locura desbordada, un frenesí de deterioro cultural. Sobre las primeras hojas, lenguas semíticas luchaban primitivamente entre si, Arameo, Ugarítico y Fenicio, paradójicamente pasaron a ser lenguas muertas; hojas mas adelante la guerra continuaba y evolucionaba cruelmente, culturas que se enfrenaban sin misericordia alguna, claramente distinguí lenguas indoeuropeas, lenguas altaicas, caucásicas, indoiranias, Dravídicas, lenguas aislantes, flexivas y aglutinantes, y lenguas futuras entre otras, también logogramas que aun no comenzaban a existir, donde su demencia burbujeaba y se perpetuaba, y tanta era la furia de la letras, que por eso no quise leer mas sus desventuradas hojas, y levantando mi cara con decepción y tristeza cerré los pergaminos al tiempo en que cerraba mis ojos, y me pregunte.
_ ¿acaso, realmente, hemos sido abandonados?_

Abrí los ojos para escapar de aquel silencio aterrador, pues el mundo me pareció insípido, vacio, pero en ese momento me estrelle con la mirada ansiosa de un anciano que sonreía desafinadamente.

_por fin has despertado_ expreso después de su desentonada risa.

_pero si tan solo llevo un segundo con los ojos cerrados_ respondí, asustado por un extraño susurro en mi cabeza que me reveló su criptico nombre κήρυγμα

_ no es cierto_ aseguro él _ llevas eras soñando, meditando, o descansando, o lo que sea que creas que has estado haciendo, profetizando en extraña lengua

_ es imposible, estas equivocado_ alegue nuevamente..

_ eres tu el que siempre ha estado equivocado._ dijo κήρυγμα, mientras me acercaba un pequeño cubo de espejos finamente acoplados.._ observad. Contemple mi reflejo encerrado en la tridimensionalidad de aquella maravilla cuadrada, dándome cuenta de que tenia razón. Había rejuvenecido repentinamente. El tiempo había perdido toda su propiedad.


Así empezaron a in-transcurrir los días, las noches, y los universos, κήρυγμα me enseño a descifrar los relatos interminables de aquellas verdades, leyendo lo que ya había sucedido y lo que aun faltaba por suceder; me convertí en su discípulo, en su mensajero y él, me permitió descubrir la dualidad del universo, abriéndome los ojos y el corazón, dándome a entender que no todo sería una fatalidad, enseñándome que la no naturaleza también era algo natural, una parte del proceso y de la no materia; los pergaminos siguieron escribiéndose hacia el infinito, y yo empecé a descifrar mi propia vida aprendiendo dentro de aquellos textos cambiantes, incluso, en ocasiones, nunca pasando de la primera hoja; mi cuerpo se desprendió de mi mente y la mente se desprendió de mi cuerpo, y en uno me convertí con κήρυγμα, mi verdadero maestro, mi propio yo. Entonces comprendí que realmente la vida comenzaba a germinar, de pronto el tiempo volvió a su cauce, como las aguas que se descongelan y son alimentadas por su propia corriente, mis ojos se abrieron repentinamente y me halle donde siempre me había encontrado, los pergaminos se habían burlado de mi mente, me habían hecho enloquecer; mi barba estaba ahí donde siempre había estado, blanca y espesa como la nieve; mi piel tersa se cuarteo súbitamente y el vello que creí había retrocedido con la llegada de la juventud, floreció de nuevo por entre mis orejas, entonces acepte mi vejez como la vida a la primavera, y fue bueno para mi, fue bueno en realidad.
Cuando anuncie al pueblo que ya estaba listo el último testamento, uno a uno fueron llegando para leer mis sabios pensamientos, pero cuando no tuvieron forma de comprender aquellas verdades, igualmente uno a uno fueron desertando, pues aquellas verdades no eran apologías. Comprendí que sus almas egoístas no les permitirían codificar aquellos difíciles pergaminos, pues el primer párrafo se repetía y se repartía perpetuamente a traves del libro, y vi a muchos enloquecer en el intento. Políticos y religiosos me dictaron pacto con el hijo de la aurora, lucifer, y ordenaron quemar cuanto antes todos los pergaminos, fue entonces cuando la ira se desprendió de mi ser y κήρυγμα salió en mi defensa, pero como era un ser imaginario su protección jamás se escucho, y vencido, volvió a esconderse dentro de mis pesares.

viernes, 10 de julio de 2009

ULTRASONIDOS


Locaniela sueña que ve fantasmas en sus sueños, fantasmas de mirada diáfana y labios partidos, fantasmas de voz desesperada y cabellos con rizos de arcoíris, fantasmas que le hablan y le dicen _eyy Locaniela, ¿qué demonios te pasa, pareciera que hubieras visto un fantasma?_ y ella les responde _claro locos, pareciera que los viera. Sus fantasmas son ángeles caídos con alas de sándalo y pies ennegrecidos de tanto caminar en el vacío, sus fantasmas son entes de pálido carisma, que de vez en cuando, le revelan las anecdotas que la historia quisiera dejar en el olvido _eyy Locaniela, sabias que John Lenon fue un dragón chino y que Yoko se lo recordó aquella tarde cuando una bala centelleo el espíritu de su mirada colorida, esa tarde en el que las aves volaron por cielos de notas musicales perdidas?... ey Locaniela_ susurran interminablemente los fantasmas a sus oídos _¿where did you sleep last night locaniela? ... Y dormida, pasa cantando toda la noche.

En ocasiones tambien le hablan de sus deseos no lascivos y del pudor ilícito de su desvergüenza, de aquella necesidad carnal que no sienten sus almas sin cuerpo, del dolor de no sentir dolor y de lo bien que eso no se siente; Le hablan de sus lugares secretos, secretos por que incluso entre ellos hay reglas que respetar, formas ambiguas del mas allá que no todos pueden llegar a conocer, porque si no?... La muerte tampoco existiría, tampoco sería una necesidad intrínseca de la realidad. Le dicen fresca loca, no le tengas miedo a la muerte, es una sensación odorífica por que cuando mueres, todo te huele al 40 x 100 de aldehído fórmico mezclado en tus narices y la vida se te nubla con cataratas, entonces ves manchones morados que te huelen a aldehído fórmico al 40 x 100, los ladridos de los perros suenan y huelen a aldehído fórmico al 40 x 100, las luces de los carros, el canto de los pájaros, la hediondez de los ancianos y de los enfermos, el que pregunta a otro la hora, aquel que se rasca la espalda, el sonido de los aviones, los periódicos arrugados, la ilusión del enamorado y los ring tones de los celulares…. todo… todo te huele al aldehído fórmico al 40 x 100. _ ¿incluso los pedos de los mortales?_ pregunta Locaniela entre sueños _Sobretodo eso_ confirman ellos, mientras sonríen al mejor estilo mustio de los extintos.

En los días siguientes, Locaniela descubrira en los reflejo de las ventanas el vistazo al mundo del más allá, y se dara cuenta que las malteadas de chocolate que se tome realemnte saben a estiercol, revelacion que le ayudara a comprender que lo que conoce de este mundo, es algo que realmente la quiere distorcionar

Esta tarde, Locaniela y yo vamos a la pradera y nos acostamos para contemplar los zoologicos de quimeras que las nubes encarnan en el aire, entonces saca su lápiz labial y empieza a dibujar el contorno de las formas que imagina, mientras yo me quedo contemplando el rojo de su voluptuosidad, deseando ser un escalador en miniatura y asi poder encumbrar todo el atractivo de su feminidad, de su sexualidad. Ella no me habla, solo me mira como si me dejara, eyy loco¡¡… que mosco raro te pico?, pero yo no le respondo, su mirada siempre logra abrumarme en exceso, asi que solo puedo regalarle mi sonrisa y luego empiezo a contemplar las figuras que ha pintado en el aire, Locaniela me dice que va sacar algo de su bolso y que no le hable por un momento, que quiere escuchar los sonidos ultrasónicos del más allá con su walkman sony-player underground, una artefacto que según ella los fantasmas de sus sueños le enseñaron a construir para que por las tardes, cuando su alma se ha bifurcado en los reflejos de la ventana de un bus, escuche las canciones fantasmas que tanto le alegran la vida, por último me toma de la mano y me dice _ fresco loco, cuando estemos sin estar, iremos a todos los conciertos de la otredad, armonias esterofónicas de artistas clandestinos_ Claro locaniela le respondo yo, olvidando que el ritmo de su música no le permite escucharme más, denuevo mira, pero esta vez sin expresar demasiado, toma el extremo de su estetoscopio y empieza a escuchar los sonidos que produce la hierba, un rato mas tarde, ambos nos hemos quedado dormidos.